sábado, 1 de agosto de 2015

Cuarto propio (II)

Fotografío mi mano, la izquierda, en su reencuentro consigo misma, en la penumbra del comienzo del amanecer, frente al espejo, pegada a una línea dura e invisible. Observo el cuarto delimitado por mis propios dedos. Es difícil diferenciar qué parte de las dos es de carne y hueso y cuál construye un yo virtual. Ambas tienen existencia aunque una de ellas solo sea aparente y no real.

Evoco al mosquito atraído por la luz proyectada sobre un cristal impregnado de huellas dactilares, objeto únicamente percibido por el ojo que, sin embargo, sigue despertando sus pasiones.

Internet no deja de ser una delgada capa de plata depositada sobre una plancha de vidrio, la entrada a un mundo inverso cultivado en Alicia y el País de las Maravillas, el mecanismo que posibilita que pueda ser al otro lado de esta superficie plana que surge sobre el teclado en el que escribo.

Vosotr@s habitáis este lado virtual del cuarto construido por mi piel, por sus sensaciones descritas en forma de código HTLM. Gracias por estar en él, gracias por vuestros comentarios, gracias por vuestro cariño. Nos seguiremos viendo, como cantaba Judy Garland, y más tarde Kamakawiwo´ole (CLICK), en algún lugar sobre el arco iris, un lugar llamado Luz Caroba que retoma su andadura. ¡GRACIAS!

4 comentarios:

Eli dijo...

Es bello, aunque sea virtual. “Demasiado corazón” cantaba Willy De Ville. (03/08/2015 a las 12:03 am)

Luz dijo...

Sí, lo es. No puedo estar más de acuerdo. Doy al play: “… Running down my face… Tears in my eyes… Demasiado Corazon (Demasiado corazón)…” ¡Se me había olvidado lo pegadiza que era esta canción! Muchas gracias por tu comentario, Eli. Saludos. (05/08/2015 a las 10:03 pm)

Franziska dijo...

Creo que entre lo real que es el mundo de “ver para creer” ha surgido con el avance del mundo de la imagen, un mundo irreal -porque podemos manipular la realidad- e incluso crear lo que no existe. Por ejemplo, en fotografía, el desenfoque. Me tiene atrapada porque crea unos efectos de color que me fascinan aunque yo sé que no existen, al menos para mis ojos, me han hecho pensar que pueden existir en la realidad que mis sentidos no alcanzan. La verdad es que el desenfoque logra hacer desaparecer la imagen convirtiéndola en color. Perdona, me puedo estar pasando con el tema. Es magnifíca tu fotografía y muy significativa tu reflexión.
Un abrazo. Franziska. (05/08/2015 a las 3:13 pm)

Luz dijo...

Buenas noches, Francisca. Veo que tuviste problemas para publicar el comentario. Lo siento mucho. Revisaré la configuración del blog por si pudiera deberse a algo relacionado con ella. Muchas gracias por insistir hasta lograr subirlo. El “desenfoque” es algo que también utilizamos mucho l@s pintorxs para apreciar matices de luz y con ello de color ;) Me alegra mucho que hayas disfrutado con la visión y lectura de este post. Otro abrazo para ti :)