lunes, 22 de febrero de 2016

Rostro anónimo en la línea 3

Me ven pero no quieren tocarme. Se abren las puertas del vagón y los nuevos pasajeros buscan rápidamente otro punto por el que acceder. No se molestan en hacerlo imperceptible para mí. Huyen sin disimulo. ¿Les doy asco? ¿Les doy miedo?

Ya han pasado tres estaciones. La situación se repite en todas ellas. Mientras, los que viajan a mi lado, tienden a guardar una distancia mayor que la ofrecida al resto. Posiblemente no quieren que les contagie las canas, el aspecto roído de mi rostro, el temblor de mis labios. Yo sí que les tengo miedo. Parece molestarles respirar el aire que antes ha pasado por mis pulmones, el hecho de que les mire con la misma insistencia que lo hacen sus ojos, el volumen de mi cuerpo en la estrechez de la hora punta. Me dan miedo. No puedo dejar de preguntarme qué no harían conmigo.




Fotografía y texto: Luz Caroba (e. m a r q u é s)

4 comentarios:

Vicky dijo...

Temen a lo profundamente humano.

Amparo dijo...

Uggggggg, me siento esa misma!!
¿Lo seremos todos?
Me parece fantástico tu corto de metro.
Saludos

Eli dijo...

El miedo okupa los espacios públicos y las conciencias.

Luz dijo...

¡Muchas gracias a tod@s por vuestra lectura y comentarios!

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